lunes, 28 de noviembre de 2011

Acertijo

Aquí os dejo el que nos plantea Paula:



Marta y María son hijas del mismo padre y de la misma madre. 
Sin embargo Marta dice que no es hermana de María. 
¿Qué es Marta?

viernes, 25 de noviembre de 2011

Poemas de miedo

Ya podemos leer los poemas de miedo que escribimos.



miércoles, 23 de noviembre de 2011

Repaso del Tema 3

Desde aquí podemos repasar el tema 3 de Lengua.

Si yo fuera mosca


SI YO FUERA MOSCA

      Si yo fuera mosca me apoyaría en todos sitios : en alimentos, en personas, en  coches, en un sillón, etc.
 Me lo pasaría genial todo el día volando por la ciudad, con un ciento de ojos, por el campo de fútbol, molestando a la gente,( haciendo la puñeta).
      Intentaría que no me mataran, que no me atraparan los insectos.
      Picaría a las personas dejándoles un gran dolor, me iria volando buscando una salida.
      En las hojas de  los  árboles me frotaría las patas.
      Como todas las moscas  me acercaría a la basura y a los animales muertos buscando alimento.
      Para poner  huevos buscaría un lugar seguro, donde nadie los encontrara para que los animales ni nadie se los comiera.
      Me atraería todo tipo de olores,  el  que más me atraería sería el de la comida.
       El ciclo de mi vida seria el holometábolo: se supone que primero se pone el huevo,  segundo se forma la larva, tercero  la  pupa y cuarto ya adulto.
      Como mucho duraría de 10 a 25 días. Con tampoco tiempo de vida intentaría aprovecharlo todo el tiempo: volando, comiendo, oliendo, molestando, etc.   
         
Aaron Abadía    

El día que me convertí en mosca


El día que me convertí en mosca


¡Hola!, soy Gruf.
Veréis, hace poco me ocurrió una cosa increíble: ¡me convertí en una mosca! Y es que el día anterior, mi hermana Shravni me había deseado que me convirtiese en una.
- ¡A ver si así salía volando y no me volvía a ver!-me gritó.
Mientras iba revoloteando, sentí una asquerosa atracción hacia… ¡una mierda de perro! Y descubrí que, para el sentido gustativo de las moscas, cada caca tiene un sabor diferente; por ejemplo, los desechos de caballo eran más dulces que los de un perro.
Intenté averiguar a través de todos los ojos que tenía donde estaba, y vi:
1º una brizna de hierba,
2º un parque
3º la pandilla de mi hermana arremolinada
4º a Shravni llorando porque yo había desaparecido.
Me acerqué y me posé en la palma de su mano. Ella me acercó a su mejilla, empapada de lágrimas.
-¡Hola Cheese! – Me dijo entre lloriqueos- (al parecer me había convertido con la mosca que fue su mascota en verano), y me dio un beso.
Entre sollozos dijo:
- Si me hubiese callado, Gruf no se habría ido. ¿Qué estará haciendo ahora? ¿Le habrá pasado algo?
Una lágrima me cayó encima y me convertí  en mi mismo de nuevo. Pasados un par de minutos le dije a mi hermana:
-  Te perdono, yo también me porté mal. ¿En paz?
- Sí, me contestó.
                                                                                                                           Shravni  Turón

Si yo fuera mosca


 Si yo fuera mosca

      Si yo fuera mosca volaría durante días hasta llegar a la Amazonia. Allí, me pasearía entre todas las plantas que viera. 
Comería frutos, setas, bayas… sería una mosca vegetariana.
      Me posaría sobre una bonita orquídea para apreciar su belleza, y jugaría, a encorrer al ciervo, con el oso hormiguero.
      Molestaría a aquel cazador que quisiera capturar a mi amigo el loro, el cual prefiere estar en la selva mejor que en el zoo.
     Me montaría en el puma para coger velocidad y salir volando hacia las esponjosas nubes.                                          
     Y ya, a la caída de la noche, dormiría, acostada, sobre un pequeño nenúfar.

Sofía Quintana

Si yo fuera mosca


   SI YO FUERA MOSCA

      Si yo fuera mosca volaría, volaría y revolaría. Con mis relucientes y rápidas alas surcaría rápidamente los cielos.
      Estaría todo el día en una casa al acecho de la comida, no pararía de tocarla de chuparla y  saborearla. Sería una mosca tan bonita que me miraría en el espejo cada día.
      Si algún día encontraba un cubo de basura lo adoraría, lo contemplaría y lo olisquearía. Con mis mil ojos contemplaría el precioso y maravilloso contenedor de basura, ¡Dios qué lugar tan bonito repleto de exóticos olores y sabores!.
      La sangre, ¡qué dulce manjar!, si pudiera no pararía de beber, aunque mejor no pasarse que me puede pasar factura y de las gordas.
     Mi enemigo mortal sería el temible y horrible matamoscas, tampoco me olvidaría de los trapos que son muy efectivos ya que no te dejan ver nada y no sabes para donde ir.
      Todos los días sería una lucha por la supervivencia, cada día recibías múltiples amenazas e intentos de asesinato y seguro, que al final, alguno me sentenciaría pero mientras llega ese momento, ¡a volar a chupar y a olisquear!.

                                  JORGE VILLALBA